21doce

Tania Ruiz Otero y Sandra Estévez Ucero nos cuenta su experiencia emprendedora y cómo los Seniors de SECOT Valladolid les ayudaron a poner en marcha esta agencia y consultoría de comunicación

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Tania Ruiz Otero y Sandra Estévez Ucero nos cuenta su experiencia emprendedora y cómo los Seniors de SECOT Valladolid les ayudaron a poner en marcha esta agencia y consultoría de comunicación

¿En qué momento pensasteis que el verbo ‘emprender’ podía tener sentido en vuestras vidas profesionales?

Ambas nos conocíamos de la carrera y coincidimos unos años más tarde trabajando. Somos de ideas firmes y luchadoras, por lo que en alguna ocasión comentamos que estaría bien hacer algo juntas. No eran más que pensamientos hasta que con la crisis vivimos un despido junto a más de 40 compañeros. Siempre nos hemos compenetrado muy bien laboralmente y a partir de ese momento la idea comenzó a tener algo más de sentido. Lo importante era no quedarnos paradas y seguir luchando por un oficio que nos apasionaba. Después de pasar unos meses madurando la idea y también mandando curriculums nos dimos cuenta de que teníamos que centrarnos en nuestro propio negocio. Necesitábamos un hueco en el que poder crecer.

¿En qué consiste 21doce?

21doce es una agencia y consultoría de comunicación. Las dos somos licenciadas en periodismo y desde aquí nos encargamos de asesorar y preparar a empresas e instituciones a que su negocio o evento sea visible. 
El nombre de la empresa es muy significativo, ¿verdad? Ese nombre tiene un significado muy importante para nosotras. En realidad es una fecha, el 21 de diciembre, un día en el que cambió nuestra vida laboral y se inició otra nueva. A pesar de que es la fecha de nuestro despido no lo consideramos como algo negativo, sino todo lo contrario. Ese día nos dimos cuenta de que era necesario un giro de mentalidad.

¿Cuál fue la implicación de los tutores Seniors de SECOT en vuestro proyecto?

Conocimos a SECOT cuando estábamos elaborando nuestro plan de empresa en la CVE. Allí nos recibió un miembro de su equipo y nos invitó a pasarnos por la sede que tienen en la Cámara de Comercio de Valladolid. Así que allá fuimos con nuestro plan y muchas dudas, porque uno de nuestros principales problemas era que no sabíamos ser empresarias. Nos resultaba muy difícil cambiar nuestro chip de empleadas.

¿Qué os aportó su experiencia?

Fue una experiencia muy enriquecedora. Ellos, después de ver que nuestro proyecto era viable, se encargaron de ponernos los pies en el suelo y enseñarnos lo que significa tener una empresa a tu cargo. Sus palabras las seguimos recordando hoy en día y sus consejos los solemos poner en práctica. 
Uno de los momentos más decisivos para arrancar fue su confianza. En nuestras manos pusieron la responsabilidad de ayudarles a organizar su 20 aniversario y gestionarles toda la comunicación para que fuese un acto visible en los medios. El resultado fue tan bueno que supuso el empujón que necesitábamos para comenzar con 21doce.

¿Ves muy difícil en la actualidad ser joven y emprendedor?

Mucho.  Por lo general las ayudas son bastantes escasas y los impuestos son muy elevados. Es necesario tener una base económica para resistir los embistes. Las administraciones públicas deberían apostar más por el autoempleo con nuevas medidas que ayuden a los jóvenes a materializar su talento a través de su propio negocio.

¿Qué consejo le darías a alguien que se está pensando crear su propia empresa?

Que sea honesto. No solo con el cliente, sino también consigo mismo. Hay que saber qué es lo que se te da bien hacer y no vender algo que sabes que no vas a cumplir. También es muy importante la constancia, no dejarse amilanar por los primeros problemas. Eso sí, sin perder la perspectiva. A veces es necesario parar, analizar los errores y reconducir.

¿Aconsejarías SECOT a alguien que esté pensando emprender?

De hecho siempre lo hacemos. Cada vez que alguien nos pregunta le aconsejamos que vaya a SECOT. A nosotras nos ayudó mucho y seguimos en contacto con ellos. Si les podemos echar una mano con lo que sea ahí nos tienen. Y sabemos que al contrario, también. No dejaremos nunca de estar agradecidas a todos ellos, han sido una parte esencial en nuestro proyecto.